martes, 18 de diciembre de 2007
sábado, 15 de diciembre de 2007
La última entrada del año

Un nuevo año que se va pero… ¿realmente se va? Yo creo que se queda. Se queda en nuestra experiencia, en nuestro corazón, ya forma parte de nuestra vida. Considero que cada año es especial para cada uno de nosotros. Todos lo vivimos con intensidad y con ganas y a todos nos acontecen eventos de diversa envergadura, algunos nos fortalecen, nos enseñan, otros nos alegran y nos dan una inyección de optimismo.
Este año nuestros hijos terminaron la etapa del Jardín Maternal. Cada uno lo ha vivido con distintos matices pero todos con la misma emoción. No redundaré en lo mismo. Sólo deseo que esta alegría y emoción se traslade a otros aspectos de nuestras vidas. Los hijos traen de suyo la esperanza. Con ellos a cada rato estamos ante “el por venir” –si se me permite el juego de palabras- … porque están creciendo y casi todo está “por venir”. Pero todos tenemos un “por venir”, que tiene forma de proyecto, de esperanza, de expectativa o de todo junto! Y el “por venir” tiene un poco de sueño, un poco de incertidumbre, un poco de planes, un poco de sorpresa y mucho de nosotros.
En unos días estaremos levan
tando una copa, brindando con seres queridos, recordando a los que hoy no están pero “viéndolos” en nuestros hijos que también fueron el “por venir” de ellos. Que la salud, la esperanza, la fe –en lo que sea- ilumine nuestros corazones. Que la fortaleza inunde nuestro espíritu para ser más sabios, más atentos y sencillamente “más buenos”, se acuerdan del “portate bien…” de nuestros padres?. Que tengamos la luz necesaria para que en medio de la lucha cotidiana no perdamos el horizonte. Se puede ser profesional, empresario, empleado, se puede ser sagaz, inteligente, crítico, reflexivo pero también y sobre todo: “bueno” y eso es lo que les dejamos a nuestros hijos. Las mejores decisiones siempre las tomamos pensando en ellos.
Este blog termina -desafiando a la Web 2.0- porque sus protagonistas inician un nuevo camino y ese camino lo recorreremos juntos en http://www.salitanaranja2008.blogspot.com/
Este año nuestros hijos terminaron la etapa del Jardín Maternal. Cada uno lo ha vivido con distintos matices pero todos con la misma emoción. No redundaré en lo mismo. Sólo deseo que esta alegría y emoción se traslade a otros aspectos de nuestras vidas. Los hijos traen de suyo la esperanza. Con ellos a cada rato estamos ante “el por venir” –si se me permite el juego de palabras- … porque están creciendo y casi todo está “por venir”. Pero todos tenemos un “por venir”, que tiene forma de proyecto, de esperanza, de expectativa o de todo junto! Y el “por venir” tiene un poco de sueño, un poco de incertidumbre, un poco de planes, un poco de sorpresa y mucho de nosotros.
En unos días estaremos levan
tando una copa, brindando con seres queridos, recordando a los que hoy no están pero “viéndolos” en nuestros hijos que también fueron el “por venir” de ellos. Que la salud, la esperanza, la fe –en lo que sea- ilumine nuestros corazones. Que la fortaleza inunde nuestro espíritu para ser más sabios, más atentos y sencillamente “más buenos”, se acuerdan del “portate bien…” de nuestros padres?. Que tengamos la luz necesaria para que en medio de la lucha cotidiana no perdamos el horizonte. Se puede ser profesional, empresario, empleado, se puede ser sagaz, inteligente, crítico, reflexivo pero también y sobre todo: “bueno” y eso es lo que les dejamos a nuestros hijos. Las mejores decisiones siempre las tomamos pensando en ellos.Este blog termina -desafiando a la Web 2.0- porque sus protagonistas inician un nuevo camino y ese camino lo recorreremos juntos en http://www.salitanaranja2008.blogspot.com/
Para todas las familias… muchas felicidades en estas fiestas y un nuevo año sembrado de proyectos, felicidad, salud, amor y mucha paz!!!
jueves, 13 de diciembre de 2007
martes, 11 de diciembre de 2007
lunes, 10 de diciembre de 2007
Para los pequeños artistas de Sala Roja

¿Qué tal si hacemos unas lindas tarjetitas para regalar nuestros seres queridos?
A preparar algodón para simular la nieve -que nosotros no tenemos!-, yerba para el pasto, muchos colores en témperas, acuarelas o crayones... Pero primero, que un adulto nos imprima estos dibujitos. Después le ponemos nuestro dedito como firma!
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